Es la señal más común y la más ignorada.
Los padres asumen que si el niño come bien, su cuerpo tiene todo lo que necesita. Pero el crecimiento no depende solo de comer bien, depende de que ciertos nutrientes trabajen juntos en el momento correcto.
El calcio, por ejemplo, es completamente inútil si el cuerpo no tiene Vitamina D3 para absorberse y K2 para dirigirlo a los huesos. Sin esa combinación, el calcio que le das desaparece por el camino. Y el cuerpo sigue esperando lo que nunca llega.
Esto no es una enfermedad. Por eso no aparece en ningún análisis.